Dependencia emocional

dependencia emocionalVivir una relación de pareja saludable, en la que no se establezca una dinámica de dependencia emocional, requiere madurez y del encuentro de dos adultos que quieren compartir su complejo mundo interior de emociones, deseos, ideas, proyectos, etc desde la autonomía y responsabilidad personal.

Sin embargo, muchas veces me encuentro en mi trabajo como terapeuta Gestalt en Barcelona con pacientes que sufren de dependencia emocional, con las serias consecuencias que esto implica para la misma relación y para su vida personal. En estos casos a veces resulta importante realizar una terapia de pareja para poder cambiar las dinámicas que se establecen antes de que las consecuencias se presenten y la relación sufra una ruptura o el deterioro psíquico y emocional de sus integrantes.

Características de una persona con dependencia emocional

Las personas que sufren de dependencia emocional se esfuerzan por serlo todo para su pareja, convertirse en imprescindibles para el otro comienza a ser su prioridad y cargan con el peso que esto les demanda a expensas de ir dejando de lado sus propios proyectos, autonomía y necesidades quedando cada vez más agotados e insatisfechos.

El foco principal de atención para la persona que sufre de dependencia emocional es su pareja y se ofrece a subordinarse a ella de manera voluntaria, buscando constantemente la aprobación del otro para ajustar su funcionamiento a lo que este le solicite o demuestre que es válido. De esta manera, la vida en pareja se va transformando en una lucha contra sí mismo en la que se esfuerza, pasando por encima de todos sus límites y llegando a situaciones extremas en muchos casos, por obtener el afecto y la mirada del otro para llenar esa carencia afectiva que no tiene fin ni podrá saciarse pesar de todos estos intentos. Así, la sensación de vacío interior se va haciendo cada vez más fuerte, la persona se aleja cada vez más de sí misma y de sus necesidades y, a su vez se entrega al otro cada vez más. Dentro de esta dinámica en la que la persona ya no es consciente de que cada vez se siente menos merecedora de amor y de ser tenida en cuenta, intenta sin lograrlo cubrir sus necesidades afectivas que en su infancia fueron desatendidas estableciendo relaciones de pareja desequilibradas sin un orden adecuado para que estas puedan funcionar y que los dos encuentren su lugar.

Lo más común es que las personas que padecen de dependencia emocional proyecten en su pareja un ideal, por las razones que sea, alguien que si faltara sería visto como un grave problema para poder seguir con su vida. En vez de vivir una relación de pareja con un par, donde dos adultos se acompañan, apoyan y comparten desde la autonomía, quieren tener una pareja al precio que sea. Esta aparente sutil diferencia es determinante. Mientras que en la primera opción el adulto lleva las riendas de la relación y algunas poquitas veces pide la atención y cuidados de su pareja para su niño interno, en el segundo caso el niño está al mando y no hay un adulto que contenga estas excesivas demandas que serán imposibles de cubrir desde el exterior por una sola persona. Entonces, aunque la persona puede llegar hasta el punto de desentenderse de su vida para someterse a la voluntad del otro, entregándose a su pareja aparentemente por una gran generosidad, en realidad está estableciendo un patrón de relación basado en el egocentrismo y la demanda de cubrir sus carencias infantiles donde lo que permanentemente está buscando es sentirse mejor, menos vacío, más amado, más valorado…

De esta forma lo que evita es su miedo más profundo, hacerse responsable de su propia vida, decisiones, elecciones, aciertos, equivocaciones y largos etcéteras que engloban el no tomar en sus manos su propia libertad. Desde mi consulta de Terapia Gestalt en Barcelona ayudo a las personas a tomar conciencia  de cómo gestionan sus relaciones y les brindo herramientas para que pueda ir liberándose de estos bloqueos y abriéndose camino hacia su autonomía y disfrute en sus propias vidas y así lograr una relación de pareja más enriquecedora y plena.

Es muy importante que la persona que sufre de dependencia emocional se comprometa con un buen proceso personal a través de la terapia individual y/o terapia de pareja, (en mi opinión la Terapia Gestalt es lo más efectivo en cualquiera de estos dos formatos), para poder poner conciencia sobre estos aspectos de sí misma y vaya poco a poco cambiando estas maneras de relacionarse por otras que la harán sentir más satisfecha, más digna de ser amada realmente por lo que es y no por lo que hace por el otro en contra de sus propios deseos y necesidades reales. También para que vaya recuperando todo lo que había ido dejando de lado como sus amistades, hobbies, placeres, proyectos personales, familiares, etc o, en el caso de no haberlos tenido que pueda comenzar a descubrir cuáles son y a incorporarlos a su vida.

En mi consulta de terapia veo constantemente cómo se logran los cambios y transformaciones de mis pacientes que sufren de dependencia emocional y cómo sus relaciones de pareja comienzan a cambiar para mejor. Según cómo haya sido nuestra infancia de difícil podemos tener más o menos dificultad en cambiar estos funcionamientos que son inconscientes. Pero, una vez comenzado el proceso terapéutico ya es menos probable que sigamos moviéndonos en la vida desde la ceguera. Y, aquí es donde nuestra compasión y comprensión de lo que ha sido nuestra realidad infantil en la que no teníamos otras opciones requiere toda nuestra madurez, compromiso y ganas de sanar para comenzar a aprender otras formas de buscar el amor que todos necesitamos sabiendo que ahora como adultos sí podemos aprender nuevas maneras que nos harán más felices.

Verónica Civatti. Terapeuta Gestalt en Barcelona (terapia individual, terapia de pareja y terapia familiar)