Más sobre terapia Gestalt de pareja

mas sobre terapia gestalt de pareja

A través de la Terapia Gestalt de pareja, acompaño a personas que se encuentran transitando momentos de crisis que afectan a la relación poniéndola en riesgo de ruptura. Algunas veces estos conflictos se presentan porque a nivel personal uno de los integrantes de la pareja atraviesa dificultades que afectan a la relación y, otras veces los problemas son consecuencia de la dinámica entre ambos que por diversos motivos no funciona.

Todos los seres humanos tenemos a lo largo de nuestra vida que atravesar por momentos difíciles en los cuales descubrimos que la vida que hemos estado llevando hasta el momento y nuestra manera de gestionar nuestras relaciones y conductas ya no son satisfactorias, sino más bien que se han vuelto problemáticas y motivo de frustración e insatisfacción. Las razones por las cuales esto puede ocurrir son infinitas: la muerte de un ser querido, el fracaso de un proyecto, problemas económicos, etc. También puede darse por motivos menos concretos pero no por ello menos importantes, por ejemplo darnos cuenta que las elecciones que hemos estado tomando no nos conducen hacia lo que realmente deseamos. Es así que cuando una persona atraviesa un momento complicado en su vida, lo más recomendable es que comience una terapia y, si su relación está siendo afectada por esta crisis, un proceso de terapia Gestalt de pareja ayudará a que ambos puedan comprender la situación y gestionar el malestar conjuntamente sabiendo que con buena predisposición y paciencia las cosas mejoran casi siempre. Que las parejas más felices y unidas son aquellas que han podido superar grandes crisis y permanecer juntas, dándose apoyo y confianza en los momentos en los que la vida se pone difícil.

En mi trabajo pongo mucha atención en diferenciar cuándo el motivo de crisis en la relación de pareja se debe a estas circunstancias vitales que uno de los miembros de la pareja está transitando y que como consecuencia afecta de manera directa al otro. O, cuando lo que ocurre es que la pareja en sí empieza a tener problemas en la dinámica entre ambos, por ejemplo problemas de comunicación, diferencias de puntos de vista que hacen que ambos se sientan incomprendidos por el otro, tengan discusiones en las que caen en la falta de respeto en el trato y largos etcéteras.

La Terapia Gestalt de pareja como medio para conocerse de manera más profunda

En todas nuestras relaciones afectivas y muy especialmente en la de pareja, uno de los mayores motivos de distanciamiento y falta de comprensión mutua tiene que ver con el hecho de que nos relacionamos como si ya supiéramos cómo es el otro, cuáles son sus necesidades y gustos dando por sentado que es y siempre será de la misma manera.  Este funcionamiento automático en el que fácilmente caemos hace que nuestras relaciones entren en crisis ya que las personas vamos cambiando con el transcurrir del tiempo y siempre estamos en continuo movimiento interno, aunque la vorágine del día a día nos dificulte percibirlo claramente y tenerlo en cuenta.

El trabajo terapéutico para transitar estas crisis desde la terapia Gestalt de pareja es muy efectivo y consiste en acompañar y ayudar-con paciencia y respeto hacia el proceso-a impulsar los cambios que son necesarios hacer desde la toma de conciencia de lo que está sucediendo y asumiendo que la situación actual no está funcionando ni aportando bienestar.  Es fundamental reconocer que se ha llegado a un punto en el que hay que hacer movimientos, ajustes, actualizar los pactos y las rutinas, los acuerdos que se han establecido, las maneras de comunicarse, etc. Aunque esto parezca una obviedad, lo que ocurre normalmente es que las parejas tienen muchas resistencias a enfrentarse al hecho de que las cosas no están funcionando y es por eso que esperan tanto tiempo antes de dar el paso y pedir ayuda.

En la terapia Gestalt de pareja me centro en que se pueda encontrar una perspectiva a través de la cual ver con claridad lo que está ocurriendo entre ambos para que cada uno se haga responsable de sus proyecciones, de sus acciones, de su nivel de implicación y compromiso con el otro. Que tomen algo de distancia para desapegarse un poco de las emociones, creencias y automatismos rígidos y repetitivos que les conducen siempre a lo mismo entrando en un bucle de malestar y sufrimiento continuo. Esta es la única manera de abrirse a algo nuevo, diferente, fresco, que conserve lo que sí funciona y va bien, y que transforme lo que sea necesario para recuperar la alegría y la conexión desde el corazón entre ambos.

Tomar conciencia de cómo se hablan y expresan para mejorar la comunicación entre ambos es fundamental, haciendo espacio para el diálogo y la escucha atenta hacia las necesidades e insatisfacciones del otro. Como decía anteriormente, no fijarnos en la idea de que ya se sabe cómo es el otro porque es de lo más natural que situaciones, actividades y formas de hacer que antes le agradaban ahora ya no, que sus patrones de relación y de comportamiento vayan cambiado y vale la pena estar atentos a esto para poder actualizarse y crecer conjuntamente viendo y aceptando realmente al otro con todo lo que es.
En mi vida personal he experimentado varios de estos momentos de crisis personal y he comprobado que cuando estos delicados procesos de cambio y transformación se están atravesando es muy importante sentir la seguridad de que nuestra pareja, nos acepta y nos sigue queriendo y apoyando. Que a pesar de nuestra desorientación, nuestros fallos y equivocaciones propias del momento que vivimos tenemos la certeza de que no seremos rechazados. Puede ocurrir por supuesto que la crisis individual que uno esté atravesando o la de la pareja en sí derive en la toma de consciencia y en la decisión de que se ha cumplido una etapa y que se quiere una separación. En este caso, la manera de hacerlo resulta fundamental para el cuidado propio y del otro, para preservar el respeto por lo que hubo. La terapia Gestalt de pareja es de gran ayuda y muy importante para acompañar estos tránsitos difíciles y que se puedan despedir honrando y agradeciendo todo lo compartido.

Cuando la decisión está orientada a seguir juntos, es importante poder compartir la verdad de lo que cada uno siente sin sentirse juzgado, aunque puedan haber diferencias y distintas visiones de la situación, el hecho de cada uno tenga el espacio y la libertad para expresarse resulta fundamental. La escucha y empatía por parte de la pareja acerca de cómo el otro está viviendo lo que ocurre sin ponerse a la defensiva es otro de los grandes retos de un momento así.

Por último quisiera decir que es muy importante detectar a tiempo estas crisis y comenzar un proceso de terapia Gestalt de pareja, no esperar demasiado para pedir ayuda terapéutica (desde mi punto de vista desde la Terapia Gestalt es una de las vías más efectivas para acompañar este tipo de procesos) y dejarse acompañar por un terapeuta para transitar estas circunstancias vitales que bien trabajadas y poniendo la consciencia adecuada nos aportan una transformación muy positiva tanto a nivel personal como en la relación con nuestra pareja, ayudándonos a recuperar la alegría y el bienestar entre ambos.

Verónica Civatti, terapeuta Gestalt en Barcelona (terapia individual, terapia de pareja y terapia familiar)