Proceso de duelo de pareja

duelo de pareja Cuando una pareja sufre una ruptura, ambos integrantes atraviesan por un momento muy doloroso. El fin de una relación es una experiencia que genera un padecimiento similar al que se vive con la muerte de un ser querido y es por ello que resulta fundamental que se realice un proceso de duelo de pareja cuidado, respetuoso y consciente.

Si bien cada ruptura es diferente, depende de las circunstancias que la pareja esté atravesando que sea más o menos dolorosa y también, cómo se plantee la separación será determinante para que el proceso de duelo de pareja pueda ser vivido con más o menos sufrimiento. En el momento inicial y en el desarrollo posterior del duelo son importantes varios factores como por ejemplo si la decisión fue tomada por ambos viendo que la pareja ya estaba deteriorada después de muchos años de relación o, por el contrario, es sólo uno de los integrantes que lo decide mientras que el otro no quiere separarse. También influye si hay una tercera persona involucrada.

Lo más común es que si uno sólo es el que toma la decisión, sea menos traumático el impacto inicial de la ruptura para el ya que ha ido preparándose, elaborando y procesando el cambio internamente, mientras que el otro puede sentirse más shockeado por la situación, aunque no significa que por eso uno sufrirá más que el otro, sino más bien que se sentirá muy impactado y más confundido al comienzo. El duelo será entonces para los dos un proceso largo y doloroso que será necesario que atraviesen con la mayor entrega y consciencia posible frente a lo que les está tocando vivir y para ello es muy importante que busquen apoyo terapéutico. La terapia Gestalt es una vía que tiene mucha efectividad a la hora de acompañar en estos momentos difíciles y, desde mi experiencia, lo que ocurre cuando las personas se comprometen con el proceso terapéutico a partir de una ruptura afectiva, lo que les ocurre es que realizan una sanación profunda de situaciones del pasado que aún no tenían elaboradas ni resueltas y, que desde la experiencia dolorosa que representa la separación de la persona amada, tienen la oportunidad de realizar un profundo proceso de transformación personal.

Desde mi trabajo como terapeuta Gestalt en Barcelona tengo la certeza de que cuando una persona elabora un proceso de duelo de pareja bien, es una oportunidad para realizar cambios muy significativos en su vida y adquirir un mayor nivel de consciencia.

Etapas del duelo de pareja:

Voy a detallar de manera aproximada las fases por las que una persona que vive un duelo va a tener que transitar, sin embargo esto no significa que se darán de manera fija ya que las etapas pueden solaparse entre ellas y cada persona tendrá sus tiempos para transitar sus emociones.

Cuando una persona vive el impacto inicial de la decisión de la ruptura de manera inesperada generalmente reacciona no creyendo que lo que está ocurriendo es cierto y durante unos días piensa que todo seguirá estando igual.

La etapa de la negación es una fase en la que la persona intenta evadirse de  lo que ha ocurrido y cuesta que asuma que se está enfrentando a una ruptura. Se crea expectativas de una continuidad y de que todo seguirá igual.

En la fase siguiente se enfrenta con una tristeza y un dolor profundo, es una etapa depresiva en la que la persona no siente ganas de hacer cosas ni de relacionarse. Su pensamiento está enfocado en la pérdida de la persona amada de manera obsesiva y casi siempre tienen problemas para dormir, sensación de vacío y les cuesta cuidarse y alimentarse correctamente. Es muy importante en estos momentos permitir que las emociones afloren y se canalicen de manera adecuada y dejarse acompañar por un terapeuta con el que se pueda sentir la empatía y la confianza para abrirse a lo que surja, de esta manera el dolor irá poco a poco disminuyendo.

Desde la pena, la tristeza, el dolor van apareciendo momentos de ira, enfado y rabia. La persona se siente lastimada, herida, rechazada y todo esto da lugar a que emerjan sentimientos de rabia, rencor y hostilidad.

Finalmente cuando el proceso de duelo de pareja ha ido bien y se ha permitido transitar por todas las emociones y etapas de manera comprensiva, sin juicios hacia lo que surge y con buen acompañamiento, aparece la aceptación. Es decir, la persona empieza a sentirse tranquila, con paz interior, ya no está continuamente con la necesidad de hablar de la ruptura, de lo que podría haber sido y no fue, etc. Empieza a disfrutar más de las otras personas que sí están en su vida, de sus amistades, de su familia, de sus actividades, trabajo, etc. Es el momento previo a la última etapa que tiene que ver con la resolución y final del duelo.

La resolución es la fase en la que la persona ha aceptado la pérdida y se actualiza y reorganiza en su nueva situación de vida, se enfrenta a los cambios y retoma actividades que había dejado de lado, comienza otras que hace tiempo tenía ganas de hacer y no hacía, se abre a nuevas experiencias y amistades. Comienza a sentirse cada vez con más frecuencia el disfrute y las ganas de hacer cosas diferentes y reformar su vida.

Desde la Terapia Gestalt acompaño a personas que se encuentran transitando estos momentos y observo cómo llegan a profundidades de su ser que el fuerte dolor vivido les ha hecho enfrentar y como van transformando sus vidas y dirigiéndolas hacia un mayor sentido encontrando una plenitud que no hubiera podido ser alcanzada si no se hubieran visto sometidos a esta fuerte crisis vital como lo es una ruptura afectiva.

Verónica Civatti, terapeuta Gestalt en Barcelona (terapia individual, terapia de pareja y terapia familiar)